TRATAMIENTO CONTABLE DE LA SUSCRIPCIÓN DE CAPITAL NO PAGADO.


TRATAMIENTO CONTABLE DE LA SUSCRIPCIÓN DE CAPITAL NO PAGADO.

Por Oscar A. Hernández Campos, Contador.

Existen diferentes procedimientos, métodos y criterios que se utilizan para llevar la contabilidad de una empresa.  Al respecto, existen lineamientos internacionales, como las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS por sus siglas en inglés) o las Normas de Información Financiera (NIF en México), cuya función es estandarizar el tratamiento de cada uno de los rubros que integran la información contable y financiera. Respecto las NIF, si bien no son normas propiamente jurídicas, son los criterios que utiliza la Autoridad Hacendaria al ejercer sus facultades de comprobación, e incluso existen precedente del Poder Judicial de la Federación que indican que los contribuyentes deben considerar las NIF en sus registros contables.

Ahora bien, uno de los rubros que integra la contabilidad es el Activo, que representa los bienes y derechos cuantificados monetariamente de una empresa y por los cuales se espera recibir un beneficio económico futuro. Por su parte, el Pasivo son las obligaciones adquiridas y el Capital es el patrimonio de la empresa, que a su vez se divide en dos tipos, (i) Capital ganado (utilidades o pérdidas, reservas legales) y (ii) Capital contribuido (aportaciones que realizan los socios o accionistas).

Respecto al Capital contribuido, el registro de las operaciones no conlleva gran dificultad, debido a que dichas operaciones son escasas en comparación a aquellas que integran el Activo y Pasivo, además de que las cuentas de Capital son intuitivamente comprensibles; sin embargo, esto no quiere decir que estén libres de errores al momento de capturar los respectivos registros contables, sobre todo si no se consideran las NIF, lo cual podría generar graves consecuencias fiscales y financieras.

Un ejemplo común de estos errores se registra al momento que un socio o accionista se compromete al pago de una aportación de Capital, ya sea en la constitución de la sociedad o mediante una asamblea de accionistas o socios en la que se acuerde un aumento de capital. Esta aportación suscrita pero no pagada pudiera recibir el tratamiento de deuda o cuenta pendiente de cobrar por parte la entidad al socio o accionista, y aunque realmente existe un pago pendiente, las NIF en su serie C, numeral 3, párrafo 42.1, señala expresamente que únicamente se pueden considerar como cuentas pendientes de cobrar los siguientes casos:

  1. Los préstamos a empleados o partes relacionadas deben reconocerse al momento de entregar los recursos.
  2. Los montos de impuestos por recuperar deben reconocerse cuando se tiene derecho a ellos de acuerdo con la ley correspondiente.
  3. El monto por recuperar de una aseguradora por un siniestro debe reconocerse cuando se tienen elementos suficientes para evaluar el monto probable a recuperar.
  4. Otros montos por recuperar deben reconocerse cuando surge el derecho relativo.

      Esto es, que las aportaciones pendientes de pago (el Capital Suscrito no Exhibido), no reciben el tratamiento de cuentas pendientes de cobro o de deudores diversos.

Tratamiento correcto:

Para realizar un registro correcto de este tipo de operaciones, las NIF, en la serie C, numeral 11, párrafos 42.2.3, menciona lo siguiente:

“Cuando los propietarios no pagan totalmente el importe del capital suscrito, el importe no pagado debe restarse del capital social suscrito para presentar el capital social pagado. No debe reconocerse el importe no pagado de las aportaciones suscritas como una cuenta por cobrar a propietarios de la entidad, aun cuando esté amparada por un título de propiedad.”

De la transcripción anterior, se puede reconocer que el Capital Suscrito no pagado se debe considerar en las cuentas de Capital aportado de manera negativa y al momento que se realice el respectivo pago, se realizarán los registros contables pertinentes para que se presente esta aportación de forma positiva. A manera de ejemplo, se muestra la aplicación correcta del Capital pendiente de pago:

El socio “A” desea hacer una aportación de Capital a la empresa “X”, S.A. de C.V., la suscripción del Capital en el acta correspondiente nos dice que el socio “A” hará una aportación de $200,000.00, de este importe, en el momento se exhibieron únicamente $130,000.00, quedando pendiente de pago $70,000.00:

Consecuencias de no considerar estos criterios y registrar el Capital suscrito no exhibido en una cuenta pendiente de cobro:

Financieramente existen indicadores que ayudan a analizar la salud financiera de la empresa, apoyados de los saldos de las cuentas que integran los rubros de Activo, Pasivo y Capital; un ejemplo de estos son la prueba de Liquidez y la prueba de ácidos (NIF A-3 Apéndice C1) que ayudan a examinar la capacidad de cubrir las deudas de corto plazo de la empresa. Con lo anterior, se puede inferir si los registros contables no están asignados a las cuentas correctas, por lo que los indicadores no darán un resultado veraz y confiable sobre la situación en la que se encuentra la empresa.

      En el ámbito fiscal se pueden tener varios efectos negativos, como sería el caso de la presentación de la declaración anual, en donde se realiza el cálculo del Ajuste Anual por Inflación, el cual es la diferencia entre las partidas monetarias de los créditos y las deudas de la empresa debidamente actualizadas: El resultado de éste puede ser una partida acumulable o deducible para efectos del cálculo del impuesto anual de ISR, que en un escenario especifico el resultado podría llegar a ser un beneficio para la empresa. Sin embargo, recordemos que la Autoridad toma como criterios de revisión lo contenido en las NIF y este error puede interpretarse como una posición de ventaja, por lo cual, ante el ejercicio de facultades de comprobación se podrían imponer sanciones y la corrección de declaraciones presentadas con los respectivas actualizaciones, recargos y multas.

Otro ejemplo es lo establecido en el art. 79 de la LISR, que señala que las personas morales deberán de llevar una Cuenta de Capital de Aportación (CUCA)

Este resultado debe de actualizarse de forma anual mediante la aplicación del índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) para reconocer los efectos de la devaluación de la moneda (inflación).

      Al respecto, es importante tener en cuenta que los conceptos correspondientes a aumentos de capital mencionados en párrafos anteriores se adicionarán a la cuenta de capital de aportación en el momento en el que efectivamente se paguen. En el caso que nos ocupa, únicamente se tomará en cuenta para la determinación de la CUCA y su actualización, el capital exhibido que corresponde a $130,000.00, y no la totalidad de los $200,000.00 suscritos.

      Por lo que hace al tema de las reducciones de capital social, en el artículo 121, del Reglamento de la LISR, se adicionan requisitos a considerar para poder reducir el capital sin causar un impuesto adicional; entre dichos requisitos se establece que la aportación se realice al menos dos años anteriores a de la reducción de capital y que sea efectivamente pagado.

      Podemos concluir que el registro de las operaciones de la empresa acompañado de los criterios correctos, no solo pueden ayudar a evitar contingencias fiscales, sino también ayudan a comprender de forma veraz y confiable las cantidades que se muestran en los estados financieros de la empresa y así tomar mejores decisiones.

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