Nuevo round en negociación de TLCA.


Nuevo round en negociación de TLCA.

La renegociación del TLCA se tuvo por reanudada el pasado jueves 26 de junio después de dos meses en los cuales, las negociaciones se vieron afectadas por conflictos diplomáticos y luchas arancelarias, al igual que por las elecciones presidenciales el pasado 1 de julio en México.

Ildefonso Guajardo junto con Luis Videgaray, actuales secretarios de económica y de relaciones exteriores respectivamente, viajaron a Washington para discutir las negociaciones con el representante de comercio de EE. UU, Robert Lightier.

De igual manera, Guajardo dejo ver latentemente la participación de Jesús Seade, quien a la entrada del ahora presidente electo, tomaría las riendas para ser el jefe negociador mexicano en las reuniones sobre el TLCAN.

El pasado miércoles, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, se reunió con los antes mencionados mandatarios mexicanos para discutir los términos y condiciones del TCLAN.

Dentro de las primeras reuniones, los funcionarios tanto de México, EE. UU y Canadá, reafirmaron el compromiso de mantener un acuerdo trilateral, mientras que las subsecuentes negociaciones versaron sobre proyectos como el tren maya y las obras de conexión en el Ismo de Tehuantepec con el Pacífico.

Aun existen ciertos desacuerdos claves en las negociaciones, como lo son las que regulan el contenido regional de los automóviles y una cláusula de extinción que pondría fin al tratado después de cinco años a menos que las partes acuerden lo contrario.

Dichas negociaciones, se han visto afectadas por el implemento de nuevos aranceles impuestos al acero y aluminio por el Presidente Trump, los cuales, entraron en vigor el pasado 1 de junio para Canadá y México. La inconformidad por parte de ambos países se hizo notar y dejó represalias como la amenaza de imponer gravámenes a los vehículos automotores extranjeros, lo cual representaría una afectación clara debido a que México y Canadá son la mayor fuente de importación de automóviles de Estados Unidos.

De igual forma, el presidente Trump ha amenazado con eliminar el TLCAN o bien negociar acuerdos individuales.

Hace unos días, Trump mencionó que en platicas sostenidas con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, que se busca hacer algo “muy dramático pero muy positivo” en materia de comercio, aunque AMLO lo desmintió más tarde.

Uno de los objetivos primordiales de la administración saliente, es lograr una expedita y exitosa solución para el TCLAN, por ende, el gobierno mexicano se encuentra redoblando esfuerzos para congeniar con la administración de Trump.

Por medio de una carta enviada al presidente Trump la semana pasada, AMLO insistió en que el TLCAN siga siendo un acuerdo tripartito, por lo que los gobiernos de los tres países involucrados han dicho que respaldaran un acuerdo final con una estructura trilateral.

Eric Miller, exdiplomático canadiense y distinguido consultor de comercio mencionó que; “La estrategia de la Casa Blanca de dividir y conquistar en sus negociaciones del TLCAN no es nueva y sostuvo que, las negociaciones del TLCAN parecen estar repitiendo el mismo patrón que han seguido desde el principio: EU establece plazos poco realistas e intenta presionar a sus contrapartes a llegar a un acuerdo”.

Se ha abierto la posibilidad de que se llegue a un acuerdo en el mes de agosto y en reuniones a puertas cerradas con los gobiernos actuales, se mencionó que, a principios de este mes, funcionarios estadounidenses, incluido Mike Pompeo, secretario de Estado, indicaron su deseo de llegar a un acuerdo en menos de 15 días, según lo mencionado por Guajardo en entrevista con Grupo Radio Fórmula.

Existen pocas esperanzas que en esta semana se logren los suficientes avances para finiquitar dicho acuerdo, e inclusive si las negociaciones concluyeran este año, existen republicanos claves en el congreso, los cuales, han señalado que se acabó el tiempo para que los nuevos legisladores consideren votar el nuevo acuerdo antes de que asuma un nuevo Congreso el 2019.

Es difícil ver un acuerdo en agosto sin que Estados Unidos se desprenda de algunas de sus posiciones” señalo Bill Reinsch, mientras que en Canadá también se enfrenta a una dura batalla, ya que el primer ministro Justin Trudeau, cuenta con poco incentivo positivo que lo permitan aceptar lo demandado por el gobierno de EE. UU. Trudeau ha aumentado su fama entre los votantes desde que el gobierno de Trump impuso aranceles al acero y aluminio respectivamente.

El apoyo por parte de Canadá para lograr una revisión al TLCAN había incrementado significativamente hasta que el presidente Trump insultó a Trudeau en una reunión de Grupo de los Siete en Quebec y ocasionando que el 70% de los canadienses apoyaran boicotear los productos estadounidenses, según encuesta por Ipsos.

No hay comentarios

Deja un comentario